ARTÍCULOS ACERCA DE LAS OPERACIONES DE LA IM Y DE INTERES PARA EL CUERPO

 

¿INFANTERIA MECANIZADA?
PATRULLANDO LA FRONTERA
OPERACIÓN BÚHO
LA I.M. ESTUVO ALLÍ (BOSNIA, 1996)
ARRIADO DE LA ÚLTIMA BANDERA EN EL SAHARA
PERSPECTIVAS DEL RECO BLINDADO EN LA BRIMAR

 


DEL BOLETIN DE LA EIM:

¿INFANTERÍA MECANIZADA?

NOTA DE BLIMDANET: este artículo fue publicado en el Boletín de la Escuela de Infantería de Marina en diciembre de 2001, cuando para gran parte del mundillo profesional y aficionado el Achzarit y sus caracterísitcas eran bastante desconocidos. Posteriormente, con motivo de las incursiones de las IDF en Palestina, durante la primavera de 2002, sus extraordinarias potencialidades han quedado patentes a través de la TV.

La infantería mecanizada se diferencia de la motorizada en que esta última emplea vehículos sólo para aproximarse a la zona de combate, mientras que la primera puede combatir a bordo de los vehículos y apoyarse en ellos gracias a su blindaje y a su armamento. La infantería mecanizada a bordo de sus vehículos opera junto a los carros de combate. Debe moverse por el mismo terreno, a la misma velocidad y, teóricamente, aguantar el mismo castigo que estos últimos.

Infantes británicos despliegan desde un Warrior.

Pero, ¿existe alguna unidad de infantería realmente mecanizada en el mundo? O mejor dicho, ¿existe algún vehículo en el mundo capaz de mecanizar a la infantería?

Protección blindada

Como ya se ha dicho, la infantería mecanizada debe operar junto a los carros de combate, pues su misión, entre otras, es protegerlos de la infantería enemiga. Es decir, los vehículos de la infantería mecanizada (Vehículos de Combate de Infantería, VCI) deben operar en la misma zona batida por el fuego directo que los carros. Pero mientras que estos últimos disponen de un blindaje considerable, que en los últimos desarrollos convierten al carro en un vehículo prácticamente invulnerable a un ataque frontal, los VCI apenas están protegidos en el mejor de los casos contra los proyectiles perforantes (AP) de 12,7 mm.

La proliferación de fusiles de francotirador de este calibre es todo un síntoma de esta debilidad. De hecho, los infantes de marina nos podemos considerar afortunados de poder viajar en los AAV7 cuyo arco frontal está protegido, ¡nada menos! que contra la munición AP de las ametralladoras de 14,5 mm.

El primero en sufrir en sus carnes la insuficiente protección de los blindados, fue el US Army en Vietnam, cuando sus M113 eran alcanzados por cohetes de RPG 7. Lo mismo experimentaron los israelíes en sus TOA,s en el Yom Kippur y el Líbano, y sus enemigos los árabes a bordo de sus BMP-1 (vehículo novedoso en aquella guerra). Los soviéticos tuvieron su propia ración en Afganistán cuando sus modernos BMP-2 demostraron ser incapaces de aguantar en sus costados el fuego de las ametralladoras de 12,7 de los mujaidines.

Un TOA israelita pasa al lado de otro vehículo de su sección alcanzado poco antes. Resulta elocuente la forma de viajar de su infantería que prefiere permanecer expuesta a ir en el interior del vehículo.


El M113 TOA es considerado como el precursor de los VCI modernos, aunque con el tiempo y tras 40 años de servicios interrumpidos en gran cantidad de países, se le empieza a considerar, algo despectivamente, como "Taxi de Combate", es decir, un vehículo que te lleva al sitio pero que una vez que llegas te tienes que baj ar para hacer lo que tienes que hacer, en este caso combatir. Tras la entrada en servicio de los más modernos VCI occidentales como el Bradley, el Warrior o el Marder, sus usuarios se fueron dando cuenta de que iban a bordo de vehículos con una protección similar a la del MI 13, eso sí, equipados con torres dotadas de potente armamento (cañones de 20?30 mm y lanzamisiles C/C). Y no sólo eso, sino que además la supuesta resistencia frente a los arañazos de la metralla de la munición de HE de 155 mm no era lo que se esperaba a corta distancia. Se produjo entonces una frenética carrera para mejorar la protección de los VCI. El M2 Bradley se convirtió en el M2A2 y pasó de pesar 22 toneladas a las 30 actuales. Su aspecto originario ha cambiado y hoy, sobre su blindaje básico de aluminio, va equipado con planchas de acero de 32 mm de espesor.

Warrior británico durante "Desert Storm". Va provisto de planchas adicionales de blindaje Chobbam. Uno de estos vehículos así equipado recibió un impacto de un proyectil HESH de 120 de un Challenger británico que ni lo destruyó ni lo averió. Años más tarde, este vehículo con esta protección demostró en Bosnia ser inmune a los impactos de RPG 7. Compárese esta foto con la primera de este artículo

Los Warrior británicos que desplegaron en la guerra de El Golfo y en Bosnia recibieron planchas adicionales de blindaje Chobbam. En algunos vehículos estas planchas añadidas suponen la supresión de las mirillas de que disponía la infantería para poder hacer fuego desde el interior del vehículo (algo que ahora se considera de escasa utilidad). En el caso del Pizarro, su blindaje básico es de acero y está diseñado para aguantar en su arco frontal munición AP de 14,5 mm disparada a 500 m, y munición AP de 7,62 mm en todo su casco disparada a quemarropa. Para protegerse contra proyectiles APFSDS de 30 mm a 1.000 m pueden añadírsele planchas de acero en su frontal. A pesar de este incremento de peso y de protección, los VCI necesitan emplear blindaje reactivo para protegerse de las cargas huecas lanzadas por la infantería enemiga. El blindaje reactivo que dota a los VCI no es tan eficaz como el de los carros.

El Pizarro equipado con planchas adicionales de blinda e de acero.

La razón es que cuando detona, la plancha trasera del "sandwich" reactivo destroza el delgado blindaje del vehículo. Por ello, ha habido que desarrollar un blindaje reactivo de "explosión controlada" para equipar a los VCI; blindaje que, por su parte, no aporta gran protección contra las municiones AP 14,5. Para conseguir una protección contra ambas amenazas se puede poner una capa encima de otra (más peso todavía). Una solución intermedia es la desarrollada por Israel en forma de blindaje reactivo inerte que dota, entre otros, a los AAV?7 del USMC. Con este blindaje se protege al vehículo contra la munición AP de 14,5 mm y contra las cargas huecas de una capacidad similar a la de los RPG 7.

Aun así, los VCI aguantan poco más que el fuego de cañones automáticos ligeros y armas contracarro de carga hueca de pequeño calibre y su nivel de protección sigue quedando muy por debajo del de los carros con los cuales se espera que deben operar.

Un AAV 7 del USMC provisto del blindaje reactivo inerte descrito en el artículo. El tamaño de este vehículo lo convierten en blanco fácil de las armas C/C enemigas.

Potencia de fuego

Como ya se indicó, los modernos VCI van provistos de torres armadas que quitan espacio disponible para el transporte de infantería, no sólo por su volumen sino también porque hay que dejar sitio para la munición del cañón y de los lanzamisiles. Tan potentemente armados que no sólo efectúan fuego de supresión o autoprotección sino que pueden batir a otros VCI,s e incluso carros, exponiendo inútilmente a la infantería que transportan a la reacción enemiga.

La presencia de estas torres representa un aumento no solo en el peso sino también en la altura del vehículo, convirtiéndolos en más vulnerables al fuego enemigo.

Es significativo que la versión del LAV 111 seleccionado para dotar a las nuevas Brigadas de Despliegue Rápido (Initial Brigade Combat Team, IBCT) del US Army no dispone de torre y en su lugar hay una escotilla dotada de una ametralladora de 12,7 o un lanzagranadas de 40 mm.

Un Bradley lanza un TOW 2B. Mientras permanezca guiando el misil, la infantería a bordo se ve expuesta al fuego de reacción enemigo.

Resulta curioso el hecho de que a la versión de transporte de infantería la han denominado, precisamente, Infantry Carrier Vehicle (ICV) en lugar de Infantry Combat Vehicle.

Ideales para patrullar por carreteras y caminos donde sólo cabe esperar fuego de armas ligeras, o para llegar los primeros por vía aérea a puntos calientes donde la crisis está a punto de estallar, son asimismo excelentes como vehículos de reconocimiento, rápidos por carreteras y caminos, silenciosos y potentemente armados. Sin embargo, es dificil imaginar a uno de estos vehículos efectuando un asalto mecanizado junto a los carros. Primero por el escaso blindaje que al igual de sus hermanos de cadenas apenas les protege contra armas ligeras. Segundo, por su inferior movilidad cuando operan fuera de carreteras o caminos.

Warrior británicos en Bosnia. No todos eran vehículos de ruedas.

Para mejorar su protección los blindados de ruedas están adoptando planchas añadidas al igual que los VCI de cadenas, pero están más limitados que aquellos pues el aumento de peso reduce considerablemente su ya de por sí escasa movilidad táctica.

Los blindados de ruedas como transporte de infantería están bien para situaciones de crisis prebélicas o para operaciones de mantenimiento de paz ... Hasta que estalla la guerra.

La luz al final del túnel

Así pues, parece que no se augura un futuro prometedor para los infantes mecanizados. Para la mayoría de los países, excepto aquellos dotados con los últimos modelos de VCI, sus infantes van en blindados vulnerables incluso a la munición perforante de 7,62 mm, por no hablar de granadas de fusil, cohetes C/C y, por supuesto, misiles y cañones. En este negro futuro, tan sólo hay un país en donde la supervivencia de las dotaciones es primordial: Israel. Allí, todo un personaje legendario, el general Israel Tal, lleva al frente de los desarrollos de blindados bastantes años. Su equipo diseñó el carro Merkava, considerado como unos de los mejor protegidos del mundo. Hace años que el general Tal dijo que los VCI debían estar incluso más blindados que los carros, pues se espera que la infantería mecanizada que transportan llegue físicamente sobre los objetivos mientras que los carros pueden batirlos a distancia.

Piraña III canadiense provisto de planchas de blindaje afiadidas. Aun así, sólo puede parar disparos de 30 mm en su frontal y de 14,5 mm en toda su estructura.


Fruto de esta filosofía ha sido la puesta en servicio de un curioso vehículo: el Achzarit. Se trata de un carro T-54/55 capturado al que han retirado la torre. Se ha rediseñado su distribución interna posibilitando el transporte de 10 soldados (incluido conductor y tirador), los cuales pueden salir del vehículo por una estrecha puerta trasera. En el techo disponen de dos escotillas provistas de ametralladoras de 7,62 mm para ser accionadas por miembros del pelotón. El jefe del vehículo dispone en su escotilla de otra ametralladora y el tirador de otra, pero la de este último puede dispararse desde el interior del vehículo sin necesidad de exponerse. Carece, por tanto, de torre con armamento pesado. El T-55 original provisto de torre pesaba 36 toneladas, el Achzarit pesa 44 toneladas, lo que da una idea del nivel de protección que se ha conseguido.

El Achzarit israelí. Fuertemente blindado, no sólo en su blindaje básico, sino también en el adicional. Desprovisto de torre, su altura es de tan sólo 2 m

Dotado de una nueva suspensión, este vehículo sí puede cruzar las mismas zonas batidas que los carros Merkava y aguantar un castigo similar. Los rusos han seguido su ejemplo, y partiendo también del T?55 han desarrollado el BTR-T, del que pocos detalles se conocen.

Éstos sí son Vehículos de Combate para Infantería Mecanizada.

El resto, del Bradley al Pizarro, siguen estando más cerca de aquellos "taxis de combate" que de auténticas monturas para la Infantería Mecanizada..

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PATRULLANDO LA FRONTERA:

IMPRESIONES DE UN JEFE DE PATRULLA EN LA EX-YUGOSLAVIA

"Los políticos son culpables por el sufrimiento del pueblo. BiH no puede existir sola, sin estar unida a Eslovenia, Macedonia, y a otras repúblicas, como tampoco puede Serbia sobrevivir sin Croacia y sin Europa (...) Pregunte a la gente de cualquier lugar, por ejemplo de Sarajevo, y ya verá lo que le dicen: Yugoslavia ha sido única, pero no se lo preguntes a los políticos". Guarda Jurado de la central térmica de Gaçko, a patrulla SFOR, primavera de 1999.

No creo exagerar si comienzo este artículo reseñando que, como a otros muchos infantes de marina destinados hoy y ayer en el Tercio de Armada, las palabras Bosnia, activación, Taskforce 1537 ó UNAVE, me suenan de una forma muy especial, pues no en vano nos han supuesto muchos días de trabajo esforzado y de ilusión por participar en unos eventos que acontecían más allá de nuestras fronteras, a menos de tres horas de vuelo desde España, y donde la guerra y la limpieza étnica, servida regularmente en las noticias de la TV, a todos nos impresionaban vivamente. La participación de otras unidades de las Fuerzas Armadas españolas en el marco de la UNPROFOR, y la permanente posibilidad de acudir en apoyo de las mismas si así la situación lo requiriese, y el mando lo estimase oportuno, nos hacían mantener la esperanza en participar, una vez más como Infantería de Marina, en los puestos de mayor riesgo y fatiga, tal y como nuestra historia y tradición nos demanda. Sin olvidar lo mucho y bueno aprendido durante los ejercicios desarrollados en el contexto de dichas Organizaciones Operativas (las primeras enteramente profesionales en el Tercio de Armada), no fue hasta que se firmaron los Acuerdos de Dayton cuando llegó el momento de ver a nuestros soldados actuar en los Balcanes formando parte de la entonces IFOR, siendo de todos conocido el excelente papel que desempeñó la BIMAR III en Bosnia-Herzegovina.

Pasados unos años desde entonces, en el TEAR se volvía a tener la sensación de que muy pronto la Infantería de Marina regresaría a Bosnia-Herzegovina. Dicha sensación se confirmó plenamente a principios de 1999, constituyéndose en torno al BDE-II el Grupo Táctico "Albacete Fuster", el cual debería integrarse en la SPABRI X, cuya columna vertebral estaba formada por el Estado Mayor, Unidades de Cuartel General y una Bandera de la Brigada Paracaidista, pero que constaba también de unidades de Caballería, FAR y otros. A diferencia de la ocasión anterior, el volumen de la fuerza era discreto (Plana Mayor y Mando, una compañía motorizada en HUMMER y una compañía de Plana Mayor y Servicios), rondando los dos centenares de hombres.

La fase de activación requirió de todo el personal que iba a participar en la misión un duro trabajo, con la consiguiente confección de listas, recogida de armamento, alistamiento de vehículos, y adquisición y mejora de los necesarios conocimientos teóricos. Es de reseñar que las unidades operativas que al final conformaron la Cía. CHARLIE fueron la 7ª Cía. (-), la Scc. AMP,s, la SERECO BDII, y un equipo de la UOE, reforzados con conductores de Hummer procedentes de la Cía. PLM BD-II, formándose al final cinco secciones mixtas operativas, adecuando los hombres y los medios a lo requerido por el mando. En este mi segundo año de destino en el Batallón, personalmente valoré como muy útil el reiterado papel de "malos" que nos había tocado desempeñar a distintas unidades del mismo en ejercicios como la "STRONG RESOLVE", o las "DESTINED GLORY" del año anterior, frente al BDE-I, Royal Marines, Legión Extranjera, MEU, etc., donde, sobre todo en las "STRONG", asumimos el papel de facciones armadas, poco dadas a la colaboración con fuerzas multinacionales que acudían a nuestro hipotético país a "pacificarnos", y de cuya compleja, y a veces lenta capacidad de reaccionar frente a provocaciones nos aprovechábamos. Llegaba el momento de actuar en un caso real, pero desde el otro lado de la barrera.

La fase de concentración en Madrid junto a los demás integrantes de la SPABRI X, implicó continuar con la ambientación, la ejecución de procedimientos a poner en práctica una vez en Zona, y nos permitió conocer mejor a nuestros compañeros del Ejército de Tierra. Todo se desarrollaba según lo previsto, éramos conscientes de los problemas relacionados con los reasentamientos de desplazados que las autoridades internacionales se esforzaban en promocionar a lo largo y ancho de la BiH, de los procedimientos a seguir en caso de desórdenes públicos, del apoyo a Organizaciones Internacionales, OPLANES en vigor, COPLANES a tener en cuenta, qué hacer si se nos presentaba un criminal de guerra, cuáles eran las ROE,s, procedimientos de MEDEVAC, etc. Se nos dijo que el esfuerzo principal de la Brigada se concentraría en el área de Stolac, y otra serie de cosas. Todo parecía que se desarrollaría dentro de lo previsible, y no se percibía una sensación de amenaza más allá de los consabidos peligros de las minas, las carreteras, etc., aunque el que más y el que menos mantenía un ojo pegado al televisor viendo cómo se fraguaba una nueva crisis no muy lejos de la Zona de Operaciones.

Casi coincidiendo con el final de la concentración estalló la guerra de Kósovo, y ya a bordo del "PIZARRO" tuvimos tiempo de ponernos al día del deterioro de la situación en nuestra Zona de Acción, con diversos incidentes que habían afectado al GT "POZUELO", al cual íbamos a relevar en el destacamento de Duci, próximo a la ciudad serbobosnia de Trebinje. Creo que todos los que participamos en esta misión recordaremos durante mucho tiempo lo que nos encontramos "in situ", tanto en el aspecto de habitabilidad, como en la situación general a lo largo y ancho de nuestra Zona de Acción. La idea que todos teníamos sobre el papel de la SFOR, el ejercicio de su autoridad, y la resolución a hacerse respetar, no se correspondía con lo que observamos al llegar a nuestro destino. Inmediatamente, la peculiar silueta de los Hummer de Infantería de Marina volvió a hacerse omnipresente por las rutas del sur de la República Srpska, sometiendo a hombres, vehículos y equipos a un ritmo de misiones en el exterior del acuartelamiento, y de trabajo dentro del mismo, que se podría definir como frenético. Todos éramos conscientes que había que demostrar a policías locales, autoridades civiles y al VRS, que las fuerzas SFOR recién llegadas tenían la firme determinación de velar por el cumplimiento de los Acuerdos de Dayton, Yo destacaría en esta fase, sobre todo, la labor de los conductores, y de aquellos de nuestros hombres que en los días más duros se metían veinticuatro horas dentro del Cuartel del VII C.E. a vigilar el sitio donde estaban almacenados cientos de SA-7, y que fueron sometidos a guerra electrónica, en un medio cuando menos psicológicamente hostil, por parte de los miembros del VRS, así como de las dotaciones de vehículos que a despecho de la climatología adversa, se mantenían en sus puestos día y noche en los accesos a las fronteras internacionales de la BiH con Montenegro.

 

A pesar de algún que otro intento de provocación, y a medida que el conflicto de Kósovo evolucionaba, poco a poco se enderezó la situación, y conforme nuestras unidades adquirían más experiencia, y recorrían más y más kilómetros de BiH en cumplimiento de las misiones encomendadas, la población civil primero comenzó a dejar de mostrarnos agresividad, para comenzar a dar muestras, cuando no de amistad, al menos de indiferencia, lo que ya en sí era observado como un primer paso para recobrar la normalidad. Fue una primera fase de la misión durante la cual todos nos familiarizamos con lugares como la Base de Patrullas de Bileca, antigua escuela rural, cuya desfortificación como medida de buena voluntad y de distensión, así como la mejora de sus accesos ayudó a generar confianza en el entorno, de la monitorización de tiros y de acompañamientos del VRS, lo que nos permitió conocer a estos "colegas" así como darnos a conocer nosotros mismos, de las escoltas a personal propio en labores de ayuda humanitaria a lo largo y ancho de los distintos campos de desplazados serbobosnios, de las vigilancias de ciertos puntos fronterizos, del control exhaustivo del tráfico de cisternas, pues había rumores de acopio de combustible por parte del VRS, del titánico trabajo que a todos nos dejó impresionados que llevaron a cabo los zapadores de la BRIPAC que incluyó la reconstrucción de refugios, fortificación de puntos sensibles, infraestructuras, y otros muchos hasta el final de la misión, del reconocimiento de zonas objeto durante la guerra de limpieza étnica donde en un futuro próximo se preveían vigilancias a propósito de posibles reasentados, tal y como era el valle de Branilovici, al SW de Gaçko, y que por razones obvias pasó a ser conocido por los integrantes de las patrullas como "el valle de la muerte", de los ensayos del plan de repliegue hacia las posiciones defensivas a caballo de la IEBL en dirección a Dubrovnik y de otras misiones de distinta naturaleza.

Parecía que lo más duro había pasado o estaba en vías de arreglarse, a la espera de un cese de las hostilidades en Kósovo, cuando paulatinamente diversas informaciones procedentes de las unidades que vigilaban la frontera entre BiH y la RFY comenzaron a describir la cada vez mayor presencia del VJ (Ejército Federal Yugoslavo). Es de reseñar que no estamos hablando de un ejército de pacotilla, o de unas milicias armadas, sino de un ejército europeo, con medios a menudo sofisticados, con un nivel de adiestramiento bueno, mentalizado en defender su país, cuya debilidad parecía ser la recluta obligatoria, sobre todo por lo que afectaba a los montenegrinos cuyo presidente no estaba muy de acuerdo con el de la federación, pero que contaba con unidades como la Policía Especial, protagonistas de muchas de las imágenes de los medios de comunicación, reconocibles por su peculiar mimetizado azul oscuro y su absoluta lealtad a la causa serbia. En la Zona de Acción de nuestro GT quedaba por reconocer un punto fronterizo, conocido como TREBI-2, y que se encontraba en el extremo sur de la RS, en la triple frontera entre BiH, Croacia y Montenegro. La primera patrulla propia que fue a reconocer la zona se encontró el Puesto Fronterizo de la RS a unos tres km. de la frontera geográfica con Montenegro. Traspasada la barrera, a unos 800 metros la patrulla se encontró en una pista muy encajonada, observando la presencia de personal uniformado de campaña, acompañados de un individuo vestido de policía, que adoptaron una actitud huidiza, procediendo a buscar ocultación y observación, desde la distancia, sobre la patrulla propia.

patrulla motorizada de infantes de marina y paracaidistas de regreso de Grab Informado el mando de la existencia de personal uniformado dentro de los límites fronterizos de la BiH, se procedió días más tarde a reconocer la zona con una entidad superior de fuerzas, lo que trajo como resultado la constatación de la existencia de un Puesto Fronterizo ilegal montenegrino, así como del despliegue de fuerzas del VJ dentro de la BiH, cuyo comportamiento fue de nerviosismo, procediendo a proveerse rápidamente de munición y a apuntar a las fuerzas propias con distintos tipos de armas desde posiciones preparadas.

Diversas negociaciones con los responsables de estas unidades llevaron a un acuerdo de abandono de sus posiciones defensivas en dos días, y del puesto fronterizo ilegal en cinco, lo que se hizo al punto que la patrulla que acudió cinco días mas tarde encontró el puesto fronterizo abandonado; una vez reconocida por los zapadores, la cota que lo dominaba, donde había estado una unidad en defensiva, apareció abandonada pero llena de cajas vacías de munición de armas automáticas, de empaques de granadas de morteros, y otros indicios de que la unidad allí desplegada había estado lista para ofrecer resistencia de habérselo así ordenado sus mandos.

Se identificaron asentamientos de armas colectivas, los pozos de tirador tenían los sectores marcados, así como posiciones suplementarias. Como fusilero, no pude menos que valorar la profesionalidad de la unidad que había ejecutado dicho trabajo.

Se encontraron en las inmediaciones termos con la comida reciente y no consumida, restos todavía frescos de comida en algunos pozos y otros indicios evidentes de un abandono precipitado de instalaciones y posiciones. La unidad del VJ se había replegado a un espolón a caballo de la frontera geográfica, y allí comenzó a fortificarse concienzudamente. Dichos trabajos fueron confirmados tanto por el PO que montó nuestro equipo de la UOE, así como por las sucesivas patrullas motorizadas propias que en cumplimiento de sus órdenes se paseaban por las inmediaciones de dichas posiciones. La actitud del VJ, si en un principio fue de alarma y entrada en posición cada vez que observaban la llegada de nuestros vehículos, poco a poco fue más de indiferencia limitándose a observarnos desde sus posiciones.

Parecía que el VJ adoptaría una actitud de prudencia y no provocación frente a la SFOR, limitándose a observarnos, disuadir a posibles desertores de su propio ejército, y a demostrarle a los montenegrinos que la autoridad federal sobre las fronteras de la RFY era incuestionable. Una vez más la realidad demostró ser distinta. El día 22 de mayo, encontrándome como Oficial de Enlace con una unidad de caballería francesa dependiente de la División y bajo TACON de nuestro GT en el sector de Gaçko, fui testigo hacia las 18:30 horas a través de la red táctica de dicha unidad, cuando me encontraba junto al capitán de la misma en su blindado de mando, y en directo, de un tiroteo contra una patrulla francesa en las inmediaciones de la frontera. Los agresores, miembros de la Policía Especial Yugoslava, no sólo abrieron fuego con armas automáticas contra el personal de SFOR, sino que maniobraron para envolverlos. La profesionalidad del C1º que mandaba la patrulla fue determinante para que saliesen ilesos, sin empeñarse en condiciones adversas. De aquellas horas de incertidumbre guardo recuerdos muy emotivos, y me lleva a la reflexión de que nunca hay que olvidarse de lo que todos sabemos de seguridad táctica, y que hay que estar mentalizado de que uno es lo que es, y que te puedes ver metido en una situación límite cuando menos te lo esperas. El día 26, una unidad de Inteligencia de la BRICEN fue sorprendida y retenida prisionera por soldados del VJ, durante seis horas. El día 27, un equipo de la Sección de Obtención y Vigilancia de la BRISUR, compuesta por miembros de la FAR, tuvo otro incidente con miembros del VJ al este de Bileça. Es de reseñar que una zona tan abrupta como la frontera entre BiH y Montenegro es ideal para el movimiento de patrullas de pequeña entidad, fuertemente armadas, y con la determinación de capturar prisioneros, cuando no de algo peor. Me recordaba nuestras tácticas como "agresores" en la "STRONG RESOLVE". A consecuencia de lo anterior, se publica la FRAGO "GRAB", que entre otras cosas decía: "(...) debemos estar dispuestos a responder con la suficiente profesionalidad y abrumadora superioridad militar para convencer a las fuerzas del VJ que es más razonable retirarse pacíficamente que enfrentarse a nuestras fuerzas. En cualquier caso se mantendrá la opción de expulsar a las tropas del VJ por la fuerza (...). El COMSFOR es inflexible sobre un punto: el VJ no capturará más tropas de SFOR (...) desmontar todo puesto fronterizo o de control ilegal de la RFY y reenviar a la RFY a todo soldado del VJ que entre en territorio bosnio (...) estará alerta para replicar en caso de reacción agresiva (...) la actuación de las patrullas será preferentemente sin empeñarse en combate, utilizando los disparos de advertencia en caso necesario y no dudando en la aplicación de las ROE’s si el VJ elige batirse antes que retirarse por propia voluntad". La lectura de esta FRAGO y su difusión a nuestros subordinados, supuso asumir que significaba ni más ni menos que la adopción de una actitud contundente con riesgo de implicarse en una acción convencional de combate contra unidades regulares de otro ejército. Justo al día siguiente de la llegada a nuestras manos de esta FRAGO ejecutamos el primer reconocimiento en fuerza de la frontera, en el sector de Grab, donde los incidentes de la primera quincena de mayo, sin novedad. Fueron muchas las operaciones de este tipo que el GT desarrolló hasta el final de la misión, sin que el VJ diera muestras de querer empeñarse.

Fue cuando sobrevino el final de la guerra de Kósovo, y sin dejar de practicar las operaciones amparadas en la FRAGO "GRAB", cuando comenzamos a hacer algo para lo cual habíamos sido sesudamente instruidos por la BRIPAC en la ya lejana concentración de Madrid: la vigilancia de las visitas de antiguos residentes en el "valle de la muerte" procedentes de la Federación, donde vivían como desplazados desde que fueron objeto de la limpieza étnica durante la guerra. Creo que humanamente la sensación de volver al que fue una vez tu hogar y que ahora está en ruinas o expoliado, debe ser de lo más duro, y así lo reflejaban los rostros de las personas más mayores y que debieron escapar en aquellos años para salvar sus vidas, como también lo fue para todos nosotros la muerte en accidente durante una misión de un compañero de la BRIPAC. Otras misiones que desempeñamos fueron el apoyo a la seguridad de la Conferencia Internacional para los Balcanes, de modo que nuestras patrullas también actuaron en la Federación, así como el apoyo a las unidades de la Brigada en el desminado de la carretera que unía Trebinje con Dubrovnik. Entre estas y otras misiones más, sobrevino el esperado relevo doblemente feliz al darle el testigo a compañeros del BD-I, y el emocionante reencuentro con la familia en Rota.

A modo de conclusión, creo poder afirmar que todos hemos aprendido mucho de la experiencia, y que el adiestramiento diario que a veces nos parece monótono se ve totalmente necesario cuando hay que usarlo. Si te mueves por un terreno desconocido donde un error topográfico puede poner en peligro la integridad de tu unidad, o provocar un incidente internacional, debes ser perfectamente capaz de situarte y orientarte; no son extrañas las órdenes del tipo "no se acerque bajo ninguna circunstancia a menos de 100 m. de la frontera" que te obligan a exprimirle al GPS toda la información que puedas. El mantenimiento diario exhaustivo de armamento, comunicaciones y vehículos evitará más de un susto. La necesidad de mantenerse enlazado en todo momento con el mando es de vital importancia, así como el correcto uso de los procedimientos establecidos. El mantener informados en todo momento a tus subordinados aumentará la confianza. No olvidar que somos lo que somos, y que a pesar de ser operaciones de mantenimiento de la paz, debemos estar psicológicamente listos para cambiar el chip, y actuar de acuerdo con las ROE´s vigentes, en décimas de segundos. No quisiera terminar sin resaltar el trabajo desarrollado por nuestros soldados y cabos, a los cuales considero los verdaderos protagonistas de esta misión, con los que "patrullamos la frontera" y no sólo me refiero a la geográfica, sino también a aquella que separa las operaciones de mantenimiento de la paz de otro tipo de operaciones mas agresivas.

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MAYO DE 1999 FRONTERA DE BOSNIA CON MONTENEGRO, UNA ACCIÓN DE RECONOCIMIENTO

 

Introducción

Ya van a hacer seis años desde que el primer contingente del Tercio de Armada comenzó a participar en las operaciones en Bosnia Herzegovina. Resulta curioso observar, en líneas generales, el desconocimiento que existe sobre lo que realmente hacen nuestros hombres y unidades en el desarrollo de sus cometidos. Desconocimiento que se da, incluso, entre los propios componentes del Cuerpo, pero que es aún más grande cuando se trata de personas ajenas al entorno específico de la Infantería de Marina, lo que por otra parte es natural, puesto que los que lo saben, los que allí han participado, son parcos en explicaciones posteriores. Es cierto que las acciones han quedado reflejadas en los correspondientes "Diarios de Operaciones" -depositados, hoy, en la Sala Histórica del Cuartel de Batallones- pero no lo es menos, que no creo sean muchos, los que los hayan leído.

Las líneas que van escritas en este breve relato son consecuencia y fruto de una conversación informal habida por el que suscribe con algunos componentes de nuestro Cuerpo sobre las características de las acciones de reconocimiento en general, dándose la paradoja de que en dicha "tertulia", en concreto, se encontraba un Sargento -callado y sencillo- sobre el que se daba la circunstancia de haber participado en una operación real, al contrario de lo que sucedía con quienes llevaban la voz cantante de la conversación, alguno de éstos jefes suyos, quienes de momento aún no habían tenido la misma experiencia. Fue en ese momento cuando decidí relatar -aunque sea de forma somera- lo que sucedió en ese mes de mayo de 1999 en la frontera bosnia-montenegrina y más en concreto en una zona denominada El Grab. No es mi intención extenderme en el relato general de lo que allí sucedió, pero se hace necesario hacer una breve ambientación

Ambientación

En el mes de abril de 1999, encuadrado en la Brigada Almogávares, la SPABRI X, desplegó en la zona de acción asignada, el Grupo Táctico "Albacete Fuster" del Tercio de Armada. En ese momento se encontraba en pleno apogeo la campaña que la OTAN había emprendido contra Serbia por el conflicto en Kosovo. La situación era tremendamente confusa. Así, se hablaba de la inminencia de la campaña terrestre que seguiría a la aérea en curso. Por otro lado, eran obvias las tensiones existentes dentro del propio ejército bosnio-serbio -el VRS-donde había partidarios de sumarse a la causa de sus hermanos serbios y al mismo tiempo el ejército serbio -el VRJ- tomaba precauciones ante la posibilidad de que la OTAN decidiera emplear a sus fuerzas en Bosnia en la hipotética campaña terrestre. Esto no era cierto, pero la incertidumbre de la situación conllevó a que el Grupo Táctico se viera obligado a desarrollar acciones de control del territorio, acciones tácticas muy diferentes de las llevadas a cabo hasta ese momento. Los temores y preocupaciones que el ejército serbio intuía se materializaron fundamentalmente en la ocupación de puestos fronterizos -antes desocupados— y en el despliegue de fuerzas en aquellos puntos, a su juicio, susceptibles de ser utilizados como vías o avenidas de penetración hacia su territorio. Uno de estos puntos se encontraba en el límite de la frontera sureste de Bosnia con Montenegro y Croacia, dentro de la zona de acción del Grupo Táctico de Infantería de Marina.

En esos momentos la misión principal que se le encomendó al Grupo Táctico fue la de la vigilancia intensiva de la frontera. Fue en el cumplimiento de esta misión cuando una patrulla del Batallón topó, inopinadamente, con efectivos del ejército serbio dentro del territorio de la República de Bosnia Herzegovina. No es objeto de este relato el describir las acciones que tuvieron entonces lugar para desalojar a los miembros de dicho ejército de dicha zona y obligarles a replegarse detrás de la frontera. Operación exitosa y que fue objeto de felicitación por parte de la Brigada española y del General de la División. Sí que lo es el relatar la acción de una pequeña patrulla de cuatro hombres del Grupo Táctico, pertenecientes al equipo de la Unidad de Operaciones Especiales, encuadrada en el mismo.

En efecto; replegada la unidad del ejército serbio a posiciones al este de la frontera, fue deseo del Mando de la División confirmar con exactitud este hecho y contrastarlo con la información en su poder, captada por otros medios de inteligencia. En concreto, había que infiltrar una patrulla tras las líneas serbias y obtener informa-

ción de primera mano sobre la entidad de la unidad allí desplegada, las características de sus posiciones y su actitud.

El relato de esta acción es lo que se detalla a continuación.

Operación "BUHO"

Consecuencia de las necesidades expuestas en el punto anterior se planeó una operación con la finalidad de obtener la información siguiente:

• Confirmar que los elementos del ejército serbio se habían trasladado al este de la frontera.

• Determinar la entidad de la unidad allí presente, acciones en curso y actitud.

Esta operación implicaba varias acciones, evidentemente arriesgadas, tales como:

• Infiltrarse entre el despliegue serbio sin ser detectados hasta ocupar dos observatorios desde donde establecer una vigilancia del mismo.

• Mantenerse en los observatorios e informar.

• A la orden, proceder a la extracción y repliegue de igual modo sin ser detectados.

No era una operación sencilla por la actitud, en esos momentos, del ejército serbio sometido en su territorio a un durísimo castigo y desconfiado de lo que podía acontecer en la zona. Pero, además, una acción de este tipo tenía y podía tener unas gravísimas repercusiones políticas, caso de ser descubierta la operación, y no digamos nada en el caso de ser atacados o hechos prisioneros, lo que, dadas las características de la misma, entraba de lleno dentro de lo posible.

A las 17,00 horas del 17 de mayo de 1999 y en cumplimiento de la orden al efecto, cuatro hombres al mando de un sargento iniciaron su inserción aprovechando el despliegue propio -iban en una columna motorizada de la que en un momento determinado desembarcaron inopinadamente- y se infiltraron con el sigilo requerido hasta llegar a ocupar dos observatorios en las proximidades de la unidad serbia, objeto del reconocimiento.

posición defensiva del VJ en la frontera entre Bosnia y Yugoslavia Establecieron dos observatorios, "Buho 1" y "Buho 2", desde donde -siempre sin ser detectados- fueron testigos directos de lo que dicha unidad estaba haciendo. Así pudieron confirmar que dicha unidad consistía en una sección de infantería reforzada con ametralladoras y cañones contracarro y que se estaban fortificando. Asistieron "in situ" a la organización de las posiciones, incluidas dos demoliciones que tuvieron lugar muy cerca de su puesto y a todos lo movimientos que se producían en las inmediaciones.

Se encontraban a menos de 100 m de los soldados serbios a quienes oían hablar perfectamente y fueron capaces de tomar con las cámaras digitales que portaban una serie de fotografías demostrativas de lo que estaban viendo.

posición defensiva del VJ en la frontera entre Bosnia y Yugoslavia(2) Era una acción repetida mil veces en adiestramientos previos. La diferencia era que esta vez era real, tremendamente real. No es difícil imaginar lo que les podía suceder, caso de ser descubiertos. Nadie que no haya pasado por la misma situación sabe lo que sentían en su interior. Aislados del mundo, solos en la noche, aquellos soldados estaban llevando a cabo y a la perfección lo que se les había ordenado.Llegado el momento y cuando se les ordenó, se replegaron de la misma forma que al inicio, proporcionando al mando lo que se les había pedido.

Comentario final

Fue una acción perfectamente ejecutada y exitosa. Una entre otras muchas de las que pasan a la historia descritas en unos diarios de operaciones y que no llegan a conocimiento ni de los propios componentes de su unidad. En el transcurso de mi mando, en ese periodo hubo otras, similares en riesgo y audacia, llevadas a cabo por otros hombres y estoy seguro que en otros contingentes ha habido otras similares. También, seguro que las ha habido a titulo individual, llevadas a cabo por Observadores de las NNUU o de ECMM desconocidas para el mundo en general.

Viene esto a colación en estos días, pues estando en proceso la instalación en el Cuartel de Batallones de la Sala Histórica de la Infantería de Marina, he podido observar cómo miramos absortos hazañas de otras épocas y apenas se contemplan acciones presentes como la descrita. Y ahondando más en la historia se puede verificar cómo hay hechos de antaño ciertamente gloriosos y otros que no lo son tanto, pero magnificados por el paso del tiempo y que, curiosamente, por una circunstancia derivada de ese extraño culto imperante en nuestra cultura a la desgracia, han pasado a los anales de la épica cuando no fueron más que fruto de la incompetencia.

Me explico: Si en el caso que nos atañe se hubiera dado la desgracia de sufrir bajas o un fracaso sangriento no me cabe la menor duda de que los soldados en cuestión hubieran pasado a la historia. Es muy probable que hubieran sido recompensados y objeto de homenajes posteriores, pero el caso es que lo hicieron muy bien y, por lo tanto, no serán conocidos sus nombres.

Insisto que éste no fue un caso único -hubo más- en este periodo y en otros, y creo sería conveniente la divulgación y conocimiento de los mismos. Al menos que sus mandos y su unidad los conozcan.

En cualquier caso, siempre queda el tópico de la satisfacción del deber cumplido Y es cierto.

Pero yo quiero dar las gracias y reconocer ahora al sargento Villa, al cabo 1° Fidalgo y a los soldados Serrano y Calvo su aportación al legado histórico de la Infantería de Marina.

No son famosos ni fueron recompensados como se merecían por mor de una extraña aplicación de un sistema de cupos en el reparto de recompensas y categoría de las mismas, pero están vivos.

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CÓMO LA INFANTERIA DE MARINA ABORTÓ UN GOLPE DE ESTADO EN LA REPUBLICA SRPSKA

NOTA de BLIMDANET: artículo aparecido en la revista Defensa que narra cómo la Infantería de Marina abortó un peligroso intento de golpe de estado en la República Srpska, parte serbia de Bosnia Herzegovina, en 1996.

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DE LA PRENSA:

Infantes de Marina: los que arriaron la última Bandera en el Sáhara

..."Viajero Cristiano, Detente y Descúbrete. La tierra que pisas es Sagrada, en nombre del Real Cuerpo de Infantería de Marina..." (Leyenda que figura en una placa conmemorativa, en el fuerte Rama?Cancela, Cuba, en memoria de dos infantes de Marina Españoles).

Se puede afirmar que la tierra que los infantes de Marina españoles pisaron es sagrada. Su sacrificio, abnegación y entrega a las tareas que la Patria les encomendó es merecedora de ello. La Infantería de Marina Española, siempre ha estado en todos los frentes y mares en que nuestra Patria se ha enfrentado a sus enemigos. Y lo mismo su presencia, en cualquier amenaza a los intereses de España; Ifni ?Sahara 1957-1958, Guinea Ecuatorial, 1969 y la célebre Marcha Verde, 1975 y posterior evacuación del Sahara.

Precisamente un hecho desconocido es digno que se resalte con el "honor" que merecen unos infantes de Marina que fueron quienes en momentos difíciles, aislados a muchos kms. de España, allí en las secas arenas saharianas, una Sección de estos infantes de Marina, al mando da un magnífico oficial, teniente don Juan Antonio Chicharro Ortega, supieron cumplir admirablemente su deber, y dejaron muy alto, pero que muy alto, el nombre de ¡España¡.

arriado de Bandera en la Comandancia de Marina de El Aaiun, noviembre de 1975 Corre finales de 1975 y el Sahara se va evacuando, bajo la operación "Golondrina". El ambiente está caldeado, han habido varios enfrentamientos armados y las tropas españolas, con una moral altísima, tienen que morderse los labios y aguantar con rabia contenida de presenciar ante ellos un "famélico Ejército", y como buenos soldados, con disciplina aceptan las órdenes. Del Acuartelamiento de la Agrupación de Infantería de Marina "Manuel Lois", del barrio de Guanarteme de Las Palmas de Gran Canaria, salen a últimos de 1975, 64 infantes de Marina, con armamento y material, al mando del teniente Chicharro Ortega. En el puerto de La Palmas embarcan en el "Ciudad de La Laguna" ¿Rumbo a dónde? A bordo sólo saben que el destino es el Sahara, pero nada más. Al amanecer del día siguiente, se vislumbra una costa que por lo desértica, no cabe duda que es el Sahara. En las primeras horas de dicha mañana, atracan en el muelle de Villa Cisneros.

Una vez en tierra y con las órdenes correspondientes, se trasladan a reforzar la Ayudantía Militar de Marina, otro pelotón queda protegiendo el puerto y también estas fuerzas establecen una posición en el lugar denominado "Punta La Sarga", próximo al Faro del mismo nombre, y a una distancia de 30 kms. de Villa Cisneros. Con esta posición se impedía cualquier desembarco enemigo por esta playa. Los servicios y la dimensión de los mismos, eran muchos. Los medios humanos, escasos, tan sólo 64 hombres. Pero estos infantes de Marina, sin dormir, apenas sin descanso, y multiplicándose, dieron de sí todo cuanto se les pidió y también mucho más.

Había que estar permanentemente en estado de alerta, ya que los enfrentamientos entre nativos saharauis "promarroquíes"y "propolisarios", eran el menú de cada día. Comercios incendiados; otros que desaparecían para unirse con el Polisario y así se iba caldeando día a día el ambiente. Y así estos infantes de Marina, tenían que realizar muchas detenciones, registros de barracas y barcos sospechosos, con el fin de garantizar la paz y el orden y evitar derramamientos de sangre. Hay que tener en cuenta que la Comandancia Militar de la plaza, establecía el "toque de queda"a las 19.00 horas, para los nativos. El pelotón destacado en "Punta la Sarga" en un magnífico servicio, logró detener una embarcación con cuatro sospechosos que pretendían desembarcar un "alijo de material". De éstos fueron detenidos dos ya que los otros dos, todos nativos, se dieron a la fuga. Con la ayuda de la Policía Territorial y realizando un cerco, fueron detenidos, no sin antes haber sido tiroteados los soldados españoles por los "nativos", pero eso sí, respondiendo contundentemente los infantes de Marina. Uno de los detenidos resultó ser uno de los principales activistas de recluta del "Polisario".

infantes de marina exhumando cadáveres para su traslado a España También otra compañía de Infantería de Marina, de la Agrupación de Las Palmas, a finales de 1975, a bordo del buque de guerra "Blas de Lezo" evacuaron La Güera, con la humanitaria labor de desenterrar todas las tumbas de españoles del cementerio, introducir los restos en cajas de zinc y embarcarlos en el "Plus Ultra" con destino a Las Palmas. ¡Esta abnegada labor la hizo la Infantería de Marina Española! Las Navidades de 1975 y año nuevo 1976, estos valientes infantes de Marina, bajo el calor de las arenas saharianas y el recuerdo de sus familias, las pasaron cumpliendo esa alta misión que la Patria les había encomendado. Eran los centinelas avanzados de España. Lejos de Villa Cisneros, tan solo llegaban desde Argub, enclave antiguo de la Policía Territorial, el ruido de explosiones y disparos, entre tropas mauritanas y polisario. En la primera decena de enero da 1976, los buques de la Armada "Galicia" y "Conde de Venadito" embarcaban definitivamente las últimas tropas españolas, ¡la Legión! Con cantos e himnos legionarios, que estremecían los cuerpos, las últimas tropas legionarrías, abandonaban ato y decían adiós al Sahara Tan sólo quedaban en todo el Sáhara una compañia de Policía Territorial y una Sección de Infantería de Marina. Días después llegó el Ejército mauritano y una gruesa columna marroqui al mando del coronel Dilimi (posteriormente muerto en circunstancias poco claras).
último arriado de Bandera en la Güera

Y es el segundo militar marroquí que tras recibir territorio español bajo su mando, muere trágicamente, recuérdese el general Oufkir, que recibió Ifni de parte del general don José Vega Rodriguez, también muerto tras el atentado al Rey Hassan. Con la llegada de las tropas mauritanas y marroquíes, una patrulla de marroquíes relevó al pelotón de infantes de Marina españoles, de la "Sarga", que pocos días después, seria atacada, muriendo varios marroquíes en dicho ataque.

El comportamiento de estos infantes de Marina españoles, tan solos y tan lejos, fue extraordinario y digno del mayor elogio.

Cuando empezaba la mañana del día 12 de enero de 1976, 64 infantes de Marina, al mando del teniente don Juan Antonio Chicharro Ortega, cumplida su alta misión, formaban con armas frente a la Comandancia Militar de Marina de Villa Cisneros. Al toque de corneta y "presenten armas" era arriada la Bandera de España, de dicha Comandancia, la misma que paseó por cinco partes del mundo. Y la que en más de cien combates quedó hecha jirones por la metralla o fue devorada por las llamas ¡pero jamás fue abatida o arriada sin honor! Momentos que por las mejillas de muchos hombres resbalaban unas lágrimas.

Poco después en el buque "Ciudad de La Laguna" embarcaban estos magníficos infantes. La última unidad española en dejar el Sahara. Con nostalgia, pero con la satisfacción del deber cumplido. El buque se iba alejando de Villa Cisneros, y con ello se cerraba la presencia de España en estos territorios, desde muchos, muchos años.

Con esta acción, sin derramar ni una gota de sangre, con un comportamiento ejemplar, puede decirse con orgullo lo que ya anteriormente tenía escrito, ¡La Infantería de Marina Española, es la mejor del mundo!

Antonio Herrero Ansíen.

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