Nombre de la clase:

S 70

Tipo de buque:

Submarino

Buques de la clase:

NumeralNombreAstilleroAltaBajaCausaComentarios
S-71GalernaBazán-Cartagena1981----
S-72SirocoBazán-Cartagena1982----
S-73MistralBazán-Cartagena1983----
S-74TramontanaBazán-Cartagena1984----

Características:

Desplazamiento: 1,767 ton sumergido
Dimensiones: 67.57 x 6.8 metros
Propulsión: Diesel eléctrica, 2 diesel, 1 hélice, 4,600 cv, 20 nudos
Tripulación: 50
Sonar: DUUA-2A, DUUA-2B, DSUV 22A, DUUX-2A (S73 y S74: DUUX-5)
Dirección de tiro: DLA-2A
Armamento: 4 tlt de 533 mm (20 torpedos)

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Historia:

Los submarinos de la Serie 70 ó Galerna pertenecen a la clase Agosta francesa, aunque fueron construidos en España, en la factoría cartagenera de Bazán. Estos cuatro submarinos sustituyeron a los de la clase Guppy americana llegados a España a través de los acuerdos MDAP con EEUU. Actualmente, los Galerna son el puntal de la fuerza de submarinos de la Armada Española, especialmente si se tiene en cuenta que los Delfín, con su reducido desplazamiento tienen una escasa capacidad oceánica.

La capacidad operativa de los Galerna es relativamente reducida, como consecuencia de ser de propulsión convencional. Así, aunque pueden alcanzar una velocidad máxima relativamente elevada (algo superior a los 20 nudos), su grave inconveniente es que sólo pueden mantenerla durante un par de horas, viéndose obligados después a subir a cota snorkel, largar éste y arrancar los motores diesel, para recargar las baterías. Esta limitación operativa, común a todos los submarinos no nucleares - salvo los escasísimos dotados con sistemas de propulsión independiente del aire (AIP) – hace que estos buques se vean obligados a operar "al acecho", sin tener prácticamente posibilidades de dar caza a sus presas (salvo que se trate de mercantes de velocidad reducida). Por contra, la utilización de motores eléctricos alimentados por baterías hace que estos buques sean extremadamente silenciosos y, por tanto, muy difíciles de detectar (mucho más que sus congéneres nucleares); siempre que sean utilizados correctamente y dispongan de una tripulación eficaz y bien entrenada.

En resumen, a diferencia de los submarinos de propulsión nuclear (SSN), los submarinos convencionales de propulsión diesel – eléctrica son sumamente eficaces para controlar zonas de obligado paso (como el Estrecho de Gibraltar); así como para ser utilizados en aguas restringidas (como es el caso de gran parte del Mediterráneo). Además, hay que decir que la clase Agosta se cuenta entre los más eficaces diseños de submarinos diesel – eléctricos del mundo. Sin embargo, el mayor defecto de los S-70 es la carencia de misiles antibuque, que aumentasen su capacidad de ataque a buques de superficie (especialmente a larga distancia). El problema no es que los buques carezcan de capacidad para utilizarlos, sino que la endémica falta de presupuestos ha impedido sistemáticamente su adquisición.

La vida de los S-70 está resultando bastante intensa, sin duda la más movida de las clases de submarinos que ha operado la Armada Española en la segunda mitad del Siglo XX. No sólo han participado en innumerables maniobras nacionales e internacionales, sino que, incluso, son los únicos submarinos españoles que han participado en misiones de Naciones Unidas. En concreto, han participado en el bloqueo a la antigua Yugoslavia, mediante destacamentos en el Adriático.

Sobre el futuro, cabe pensar que los S-70 sigan operativos hasta el año 2010 ó 2015, teniéndose que pensar por tanto en sustitución dentro de unos 8 ó 10 años. Es indudable que, una vez que la Armada Española haya operado los futuros S-80 durante unos años, existirán muchos más elementos de juicio sobre la utilidad de los submarinos AIP, que se hallan ahora en fase casi experimental. Por tanto, es inútil especular ahora mismo sobre las posibles características de los futuros sustitutos de los Galerna.