La agrupación naval de la OTAN heredera de la antigua STANAVFORMED recaló en el puerto de Málaga a finales de julio.
La Fuerza, al mando del contralmirante español Teodoro López Calderón, disfrutó de unos días de descanso en el puerto andaluz.
Posteriormente los buques iniciaron el regreso a sus puertos base para iniciar el periodo de descanso estival.