Portahelicópteros «Dédalo» PH-01

Tras los celebres acuerdos de colaboración entre los gobiernos de los Estados Unidos y España, firmados el 26 de septiembre de 1953, donde se acordó la transferencia de numeroso material militar y la modernización del ya existente, la Armada pudo incorporar los primeros helicópteros, concretamente tres Bell-47G, que sirvieron para formar a los nuevos pilotos de la recién creada Arma Aérea de la Armada

19/03/2012.— Por Javier Sánchez García

Con la inauguración de la Base Aeronaval conjunta de Rota (Cádiz) en 1957, el Arma Aérea de la Armada incorporó nuevos aparatos y se formaron las primeras Escuadrillas. Fue entonces cuando se pensó en la adquisición de un buque con gran capacidad aérea que sirviese para crear un autentico Grupo Antisubmarino de Alta Mar.

Después de visitar y evaluar distintos buques ofrecidos por la US Navy, la Armada española se decantó por un viejo portaaviones de la clase Independence, concretamente por el USS Cabot (CVL 28). Bautizado con el nombre de Dédalo PH-01 fue entregado el 30 de agosto de 1967 en régimen de préstamo por un periodo de cinco años renovables.

El buque presentaba un aceptable estado de conservación al tratarse de una nave con 23 años de edad, aunque con largos periodos de inactividad que ayudaron a preservarlo. Fue necesario efectuar algunas obras de acondicionamiento y varias pruebas antes de su entrega comprobándose que la máquina le proporcionaba durante algunas horas los 32,5 nudos de velocidad máxima, el casco no sufría ninguna complicación y la electrónica, aunque no se trataba de elementos modernos, resultaba adecuada para su nueva misión como portahelicópteros.

Una vez familiarizado con el buque el personal de la Armada desplazado a los Estados Unidos, el Dédalo, puso rumbo a Rota el 12 de diciembre de 1967, a una velocidad sostenida de 22 nudos, llegó a su base el día 20 del mismo mes.

Una vez finalizados los estudios de valoración operativa por parte de la OVAF (Oficina de Valoración a Flote), el portahelicópteros Dédalo, se convirtió en la primera cubierta de vuelo de la Armada, principalmente, para el empleo de helicópteros antisubmarinos. Este hecho introdujo un cambio de mentalidad operativa, la fuerza naval dispondría, por primera vez en su historia, del vector aéreo embarcado suficiente para enfrentarse a la creciente amenaza antisubmarina.

En aquellas fechas los helicópteros se habían convertido en la principal arma ASW. Esta capacidad fue potenciada con la incorporación de nuevos aparatos, algunos de ellos, tan innovadores como los Sikorsky SD-3D Sea King, recién salidos de la cadena de montaje y cuyo primer ejemplar fue entregado a la Armada en junio de 1966, llegando a España a bordo del portaaviones USS Independence (CV-62).

Con las nuevas incorporaciones, el Arma Aérea de la Armada, se podría decir que había llegado a su mayoría de edad. Disponía de siete Escuadrillas de aeronaves, seis de ellas formadas por helicópteros capacitados para realizar cualquier tipo de misión, destacando la 5ª Escuadrilla formada por los modernos SH-3D, considerada en aquellas fechas, como una de las más versátiles del continente europeo y todo ello gracias a la incorporación del portahelicópteros Dédalo. Al cumplirse el primer plazo quinquenal de préstamo renovable, la Armada española, estableció las negociaciones oportunas con las autoridades de la US Navy para comprar, por un precio simbólico, el portahelicópteros Dédalo.

La adquisición en propiedad del buque se pudo realizar en 1973 pues las autoridades militares estadounidenses decidieron desprenderse de este veterano buque por su escaso valor militar. Desde entonces y hasta el final de su vida operativa el Dédalo se convirtió en portaaeronaves con la llegada de los cazabombarderos Harrier.

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