Día de las Fuerzas Austeras

04/06/2012

Por Xoán Porto, editor de Revista Naval

Ayer se celebró en la Plaza Mayor de Valladolid el acto central del Día de las Fuerzas Armadas en coincidencia con el domingo más cercano a la festividad de San Fernando. Para la ocasión el mantra emanado desde el Ministerio de Defensa se centró en dos datos de fácil retención: reducción del 85% en el presupuesto de la actividad en comparación con la celebración del año precedente; y 200.000 euros de gasto total.

Estas cifras fueron generalmente reproducidas sin mayor ahondamiento por parte de los medios, haciendo excepción de aquél que se molestó en resolver la regla de tres para colegir por tanto que la celebración de 2011, con actos centrales en Málaga, costó al erario algo más de 1,3 millones de euros.

En Málaga además del tradicional desfile se mantuvo como venía siendo tónica habitual en años anteriores un programa paralelo con exhibición conjunta de las tres Armas. Esta exhibición constituye en sí misma una valiosa oportunidad para el adiestramiento de la Fuerza participante. Estos elementos fueron suprimidos en la celebración de Valladolid, hecho que quizás explique por sí solo la reducción presupuestaria operada.

Lo cierto es que en la situación de aparente excepción económica que vive España, los actos desarrollados en Valladolid cumplieron objetivos e hicieron gala de esa austeridad manifestada. Y lo hicieron tanto que sonroja comparar los por otra parte nada comparables fastos organizados para celebrar el 60 aniversario de la coronación de la reina Isabel en el Reino Unido.

Presencias y ausencias

Existía cierta expectación por ver a S.M. el rey don Juan Carlos en su reaparición en acto oficial tras la polémica pública suscitada a raiz del incidente que sufriera en viaje privado a Botsuana. Tanto el formato elegido, plaza cerrada con escenario recogido, como el público que llevó a gala el estereotipo castellano de sobriedad, contribuyeron a suavizar la vuelta del monarca a la actividad pública.

Quien sí faltó a la cita fue el presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Tomando el testigo de las últimas legislaturas socialistas cedió el protagonismo de la representación civil al titular de Defensa Pedro Morenés.

La retransmisión televisiva

La retransmisión de TVE es todo un clásico del Día de las Fuerzas Armadas. Los espectadores más puristas acaban por echar en falta la caza de gazapos que entretenía las emisiones del otrora eterno Manuel Lombao y sus colaboradores. Sin duda contribuye e ello la presencia de un militar del gabinete de prensa del Ministerio, José Luis Gutiérrez, junto a los conductores del programa, los periodistas de la corporación pública Yolanda Ferrer y Luis Lianes que siguen habitualmente los temas de Defensa y Casa Real respectivamente. Ferrer y Lianes, siempre eficaces en su labor de soporte institucional -y no se vea en esto como crítica sino como mera constatación del carácter oficial de la televisión pública- ofrecieron una entrevista apacible y sin sobresaltos al ministro Morenés.

Como anécdota menor, el gaffe del programa estuvo en el subliminal cartel de un establecimiento de compra de oro que se coló de fondo durante prácticamente toda la entrevista a Pedro Morenés. Desde luego no pareció la mejor puesta en escena para transmitir la confianza a los mercados financieros que ansía el ejecutivo español, por el bien de todos se sobrentiende.