Filipinas planea adquirir dos fragatas para potenciar su Armada

Manila planea adquirir más buques de segunda mano para modernizar su flota de combate ante la creciente inestabilidad en el borde marítimo con China

El portavoz del Departamento de Defensa Nacional de la República de Filipinas, Peter Gálvez anunció la intención de su Gobierno de cerrar durante este trimestre la presentación de propuestas para la adquisición de dos fragatas para la Armada, por un montante que se estima en 11,7 millardos de pesos, más de 200 millones de euros, según publica el diario Philippine Star en su edición de hoy.

Inicialmente planteada como una adquisición directa de gobierno a gobierno, la concurrencia de ofertas por parte de varios países ha llevado a los responsables de Defensa a optar por la oferta pública para la adquisición. En este sentido el subsecretario de Defensa Fernando Manalo había asegurado con anterioridad que al menos seis países han ofrecido buques, citando a Estados Unidos, Corea del Sur, España, Israel, Croacia y Australia. Con anterioridad, Italia había ofrecido fragatas misilísticas Maestrale al país asíatico, base sobre la que se estaba negociando un acuerdo de compra.

El plan se inscribe en un proyecto más amplio de modernización de las Fuerzas Armadas, que incluiría la adquisición de 3 aeronaves AW-109 con capacidad de detección ASW por 24,5M€, además de lanchas menores y otros equipamientos para la fuerza naval. El Departamento de Defensa estimó necesario disponer de alrededor de 275M€ anuales durante el próximo lustro, muy lejos de los aproximadamente 90M€ de los que dispone el presupuesto anual para modernización de sus Fuerzas Armadas en la actualidad.

La flota filipina es una de las más veteranas del mundo, sus principales unidades doblan el límite de edad razonable para desempeñar las misiones encomendadas. La Armada filipina había mostrado con anterioridad su aspiración a incorporar al menos un buque del tipo Oliver H. Perry para potenciar sus capacidades y oponer una fuerza de disuasión con entidad creíble en un escenario tan exigente como las fronteras marítimas al norte del archipiélago, cuyo control disputa con China.

La Armada de Filipinas

La Marina de guerra de Filipinas se encuentra actualmente inmersa en un complicado proceso de modernización de su flota. En la década de los 60 y gracias a la cesión de buques procedentes de la US Navy, la gran mayoría fueron excedentes de la Segunda Guerra Mundial, esta modesta Armada se convertiría en una de las más importantes de la zona.

Por Javier Sánchez García

La Armada filipina mantuvo su prestigio durante un par de décadas gracias a los medios y sobre todo al apoyo técnico proporcionado por la US Navy. Aquella importante flota fue la envidia de los estados nacientes en la región cuando decidieron potenciar sus Marinas de guerra, inspirándose en el ejemplo filipino para crear sus defensas marítimas, llegando a firmar acuerdos conjuntos de patrulla marítima, por ejemplo, con la Marina de Indonesia en 1961.

La Armada filipina está compuesta en la actualidad por 22.000 miembros, más 8.700 soldados pertenecientes a la Infantería de Marina, 3.500 integrantes del servicio de Guardacostas y unos 17.000 reservistas. Las bases más importantes son Cavite, San Vicente, Mactán y Ternate.

Su flota cuenta con alrededor de 15.000 toneladas de buques, repartidas en una fragata (ex-DE de la clase Cannon), una decena de corbetas (2 ex-MSF clase Auk; 1 ex–MSF clase Admirable y 7 ex-PCE Tipo 827) como unidades de combate de superficie, todas ellas próximas a batir records de permanencia a flote, pues superan en algunos casos los 60 años de servicio, resultando inapropiadas para cualquier misión de combate moderno.

Durante la década de los 90 inició un programa de modernización de la flota costera, con la llegada de distintitos buques de procedencias muy dispares, destacando entre los más importantes los 3 patrulleros ex–británicos de la clase Peacock (1997) procedentes de la ex-colonia de Hong Kong, 6 patrulleros ex-surcoreanos de la clase Sea Dolphin, y el ex–USS Cyclone (PC1). El servicio de guardacostas filipino también fue potenciado con la llegada de 4 patrulleros de la clase San Juan, dotados de una cubierta de vuelo para el empleo de un helicóptero ligero, y los 4 de la clase ASI 315, ambas series construidas en los astilleros australianos Tenix (hoy BAE Systems).

La flota anfibia está compuesta por unidades de desembarco de carros o tipo LST (Landing Ship Tank), procedentes de la SGM (Tipos 1 y 542 ex–norteamericanos) y dos LSV (Landing Ship Vehicles) de la clase Frank Besson, también de procedencia estadounidense pero de construcción más reciente (1993-94).

La flota auxiliar cuenta con un buque taller de la clase Achelous (ex–LST 852), un buque de transporte del tipo Alamosa (ex–AK 174), dos petroleros de la clase Yog y dos aljibes de la clase YW y cinco remolcadores, como unidades principales.

Modernización de la flota

En diciembre de 2011 se incorporó a la flota el BRP Gregorio del Pilar PF-15, antiguo cutter guardacostas Hamilton, de la Guardia Costera de los Estados Unidos (USCG). El segundo buque adquirido bajo el programa de asistencia militar de los Estados Unidos.

El BRP Ramón Alcaraz PF-16 (ex-USCGC Dallas) está siendo sometido a obras de modernización en Charleston, que incluyen la remotorización de los diesel principales, la actualización de la electrónica de navegación, o el montaje de piezas artilleras de 25mm mk.38 mod.2, que se unirán como armamento principal a la pieza Oto-Melara mk.75 de 76mm. El BRP Ramón Alcaraz será incorporado a lo largo del próximo mes de abril.

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