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Revista Naval (RevNav)

ISSN 1885-3331

Viernes, 21 de julio de 2017

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Pañol de historias | Nº8 Los últimos buques artilleros (II)

Los últimos buques artilleros: los cruceros antiaéreos

En una guerra que desde el comienzo demostró la extraordinaria importancia de la aviación, se hizo imprescindible el buque antiaéreo armado exclusivamente con cañones especialmente concebidos para derribar aviones enemigos

13/12/2012.- Por Camil Busquets i Vilanova

En la práctica sucedió que derribar un avión en movimiento, con el buque moviéndose también al vaivén del estado de la mar, era algo más difícil de lo esperado, de ahí la extraordinaria importancia de la caza embarcada, cuya falta comportó graves pérdidas, como tempranamente comprobó el acorazado alemán Bismarck ante los torpederos británicos Swordfish, un avión al que su dotación motejaba como «spring bag» por su similitud a un bolso que podía llevar de todo, ya que en su fabricación se utilizaban abundantemente materiales tan livianos como la tela que forraba el fuselaje del aparato.

Fairey Swordfish, apodado «Stringbag», hizo su primer vuelo en 1934 (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)
Fairey Swordfish, apodado «Stringbag», hizo su primer vuelo en 1934 (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)

De estos pequeños e insidiosos torpederos británicos recibió el buque alemán el torpedo mortal que lo llevó al fondo oceánico sin haber derribado apenas algún aparato, signo innegable de que la artillería antiaérea del coloso fracasó en su cometido principal. Ni sus 16 cañones de 105 mm, ni los Rheinmettall de 37/83 dobles, ni los Mauser de 20 mm, ni siquiera lo recibido en el último minuto: tres montajes cuádruples de 2 cm Flak 30/38 -los conocidos Flakvierling- sirvieron para mucho.

Bien es cierto que en este caso, a la inoperancia de las defensas antiaéreas sin duda contribuyó el agotamiento de los artilleros del Bismarck, cansados y sin nervios para nada o casi nada después de varios días de hostigamiento. Cuando veían un Swordfish que iba a lanzar su torpedo, apuntaban al compañero que le iba a la zaga y ni tan siquiera veían claro al primero. Y si lo veían y lograban acertarle, aquel bicho sumamente débil pero al tiempo endiabladamente robusto, no acusaba los impactos.

La artillería antiaérea

Los cruceros antiaéreos podrían considerarse más como unos DP (Dual/Double Purpose), pues los ángulos de elevación de sus cañones solían llegar desde casi la vertical (90º) hasta un cierto ángulo de depresión negativa (-5º), dependiendo esto del país y de las características del conjunto artillero.

El problema del tiro antiaéreo residía en esencia, no tanto en los propios detalles de los montajes artilleros, sino en el tipo de espoleta que usaba el proyectil, aunque evidentemente un cañón bien puesto a punto y dotado de una tripulación que lo supiese manejar tenía indudables ventajas ante otro en el que estas circunstancias no se diesen. Eso, y la adecuada andanada de proyectiles.

De hecho, la artillería AA o Flak -de FlugAbwehrKannone (cañón contra aviones)-, y en especial la embarcada, al tener que contar con el movimiento del cañón junto al del propio del buque, no fue verdaderamente efectiva hasta contar con espoletas de radio proximidad, Mk-53 o VT, que causaron verdaderas carnicerías entre los pilotos japoneses que atacaban los buques de la US Navy en el Pacífico.

El HMS «Birmingham» fue otro de los British Town que se ganó justo renombre debido a sus operaciones en el Mediterráneo (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)
El HMS «Birmingham» fue otro de los British Town que se ganó justo renombre debido a sus operaciones en el Mediterráneo (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)

Los precursores: de los Brooklyn a los Town

El efecto fulminante del Tratado de Londres de 1930 fue la autorización para la construcción de los siete buques de la clase Brooklyn, dos unidades Quincy (CA-39) y Vincennes (CA-44) de la clase New Orleans, y de otro Brooklyn modificado, el Whichita (CA-45). De los Brooklyn existían media docena de proyectos a partir de iguales desplazamientos y muy semejante armamento, si bien con variaciones en la protección. Fueron los CL-40, 41, 42, 43, 46, 47 y 48, que arbolaron quillas sobre 1935, se botaron un año después, y se comisionaron sobre 1938.

Los Brooklyn fueron prácticamente prototipos de los Cleveland, un crucero ligero de 10. 000 toneladas estándar y 15 cañones de 155 mm, con abundancia de artillería de 127mm y de 40/60. Malas lenguas dicen que estos buques -al igual que los Town británicos- fueron una respuesta a la construcción por los japoneses de sus Mogami (1931-37), lo cual fue un poderoso acicate para los demás. Los británicos, construidos entre 1934 y 37 (cabeza de serie), fueron: Newcastle, Southampton, Sheffield, Glasgow, Birmingham, Liverpool, Manchester, Gloucester, Belfast y Edinburgh.

Por su parte los cruceros Cleveland (CL-55) norteamericanos (32 buques) resultaron un tipo de buque excelente, tanto como para proceder a la conversión de 9 de ellos en portaviones ligeros, de los que España poseyó uno bastantes años, el Dédalo, (ex-Cabot). Con 11.800 t de desplazamiento estándar y 14.131 a plena carga, resultaron buques correosos capaces de batir el cobre a los buques japoneses armados con 10 cañones de 203 mm, cuando ellos disponían sólo de 12 cañones -algunos buques hasta 15 piezas- de 155 mm, 12 de 127mm, 12 de 40/60 y unos 20 Oerlikon de 20mm, además de 2 catapultas y 4 hidroaviones.

Ya finalizada la SGM se completaron, respectivamente en 1948 y 49, dos cruceros de acusada personalidad pero que no llegaron a entrar en combate, actuando más como buques de mando, fueron los Worcester (CL-144) y Roanoke (CL-145), con artillería DP de 150 mm en seis torres dobles, y 24 cañones de 76/50 mm. Decomisados en 1958, acabaron ambos desguazados sin mayor pena ni gloria a primeros de los 70 del pasado siglo, después de haber sido los últimos cruceros de tipo convencional en la US Navy.

Los cruceros antiaéreos de la US Navy

La US.Navy construyó inicialmente 8 cruceros antiaéreos, que quedaron en 6 al perderse tempranamente un par de ellos, el cabeza de la serie Atlanta (CL-51) y Juneau (CL-52) en Guadalcanal. Como curiosidad histórica, a bordo del USS Juneau se produjo la muerte de los cinco hermanos de la familia Sullivan, hecho que comportó el film «Eran 5 hermanos», y cuya memoria honra la marina norteamericana con el nombre de uno de sus buques, siendo en la actualidad el The Sullivans (DDG-68), un destructor del tipo Arleigh Burke, el depositario de ese mandato.

Los 11 cruceros antiaéreos de la US Navy fueron los Atlanta (CL-51); Juneau (CL-52); San Diego (CL-53); San Juan (CL-54); Oakland (CL-95); Reno (CL-96); Flint (CL-97) y Tucson (CL-98). Tardíamente se unieron los Juneau (CL-119), Spokane (CL-120) y Fresno (CL-121), aunque ninguno de estos tres últimos llegó a participar en la contienda mundial. Todos usaron la torre doble de 127 mm, por lo general en número de 8 (3-2-3), junto con algunos cuádruples de 40/60, o ya hacia los años 50-60 montajes sencillos o dobles de 76 mm automáticos y con tiro radárico.

El USS «Atlanta». Merece observarse la extrema sencillez de los dos palos -tiples o lo parecen- con dos vergas, marchapiés, amantillos y demás trebejos de la época vélica (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)
El USS «Atlanta». Merece observarse la extrema sencillez de los dos palos -tiples o lo parecen- con dos vergas, marchapiés, amantillos y demás trebejos de la época vélica (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)

Los cruceros antiaéreos en la Royal Navy

Los británicos pueden considerarse como los creadores de este tipo de buque cuando, en 1935, rearmaron los HMS Coventry y Curlew con abundante artillería antiaérea. No obstante, el primer crucero antiaéreo británico como tal fue el HMS Dido, comisionado en 1940 junto con los otros dos buques de su grupo. Las 5 unidades del segundo lote, y las 3 del tercero hicieron lo propio entre 1941 y 1942, junto con otros 5 más que formaron subclase aparte: los HMS Spartan, Royalist, Bellona, Black Prince y Diadem.

El armamento habitual de los grupos era de 10 cañones DP de 114 mm, en 5 torres dobles (3-2), con varios cañones de 40/60 y de media pulgada en montajes cuádruples, aunque hubo diversas modificaciones debidas a la evolución de la guerra y a los propios grupos. Sus nombres fueron: HMS Bonaventure, Naiad, Phoebe, Dido, Euryalus, Hermione, Sirius, Cleopatra, Argonaut, Scilla y Charibdis.

La clase de cruceros ligeros HMS Minotaur, también conocida como Swiftsure, vio sus primeras luces como una versión modificada de la clase Crown Colony, 11 buques de los que los 8 primeros se conocieron como los Fiji y los tres restantes como Ceylon. El grupo de tres restantes fueron acabados en 1960 como clase Tiger. En aquellos días el papel del crucero estaba muy devaluado, de ahí que al Almirantazgo le viniese la idea de modificarlos, y así hacia 1970 fueron cruceros portahelicópteros y de mando de flotas y flotillas. Algunos de los Minotaur originales fueron cedidos a otros países, así el propio Minotaur fue el HMCS Ontario canadiense.

Los «Tiger» se emplearon en unos primeros experimentos de cruceros de tipo mixto: artilleros y portahelicópteros (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)
Los «Tiger» se emplearon en unos primeros experimentos de cruceros de tipo mixto: artilleros y portahelicópteros (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)

Cruceros antiaéreos en otras marinas

De entre los demás países beligerantes (Francia, Alemania, Italia y Japón) ninguno construyó un tipo de buque que fuese verdaderamente un crucero antiaéreo, más bien eran buques erizados de armamento antiaéreo; lo cual no significa que sirvieran para ello exclusivamente.

Después de la guerra, Francia sí concluyó sus dos De Grasse y Colbert, que no entraron en servicio hasta finales de la década de los 50. El Colbert, con un armamento numeroso y mixto de cañones de 127 y 57 mm DP, formado por ocho torres dobles de 127 y 10 de 57, también dobles. Entre 1970 y 1972 permaneció en obras en Brest, donde se le proveyó de una rampa doble de misiles SAM Masurca en la toldilla, así como cuatro misiles antibuque Exocet, si bien a cambio de perder una parte de su armamento tradicional. Desde 1993 hasta 2007 el Colbert sirvió como buque museo en uno de los muelles del puerto de Bordeaux, desgraciadamente dificultades financieras obligaron a su traslado al fondeadero de Landévennec, en las proximidades de la base naval de Brest, donde reposa junto a otras unidades retiradas del servicio en la marina francesa, a la espera de su previsible desguace.

Francia acabó sus «De Grasse» y «Colbert», pero en una versión antiaérea moderna con armamento capaz para disparar contra reactores (Foto: colección Josep Manuel Ramírez-Galván vía Camil Busquets)
Francia acabó sus «De Grasse» y «Colbert», pero en una versión antiaérea moderna con armamento capaz para disparar contra reactores (Foto: colección Josep Manuel Ramírez-Galván vía Camil Busquets)

La Marina real neerlandesa, al igual que los franceses, operó sus dos cruceros De Ruyter y De Zeven Provinciën durante la postguerra. Botados en 1939, al sobrevenir la invasión alemana tuvieron que permanecer en grada hasta su entrada en servicio en 1953. Entre 1962 y 1964 el De Zeven Provinciën fue objeto de una transformación radical en su batería popel, al recibir un montaje doble de misiles RIM-2 Terrier. Los dos buques se dieron de baja respectivamente en 1973 y 1976, momento en que fueron comprados por la Marina de Guerra del Perú, que retiró la batería de misiles y la sustituyó por un hangar helicópteros. En la armada peruana los De Ruyter y De Zeven Provinciën fueron rebautizados como Almirante Grau y Aguirre. El primero de ellos aún permanece en servicio.

Con el «De Zeven Provinciën», aunque en un principio se pensó en un pseudo-gemelo del «De Ruyter», finalmente se optó por la solución mixta muy en boga entonces: a proa cañones y misiles a popa, en la toldilla (Foto: colección Josep Manuel Ramírez-Galván vía Camil Busquets)
Con el «De Zeven Provinciën», aunque en un principio se pensó en un pseudo-gemelo del «De Ruyter», finalmente se optó por la solución mixta muy en boga entonces: a proa cañones y misiles a popa, en la toldilla (Foto: colección Josep Manuel Ramírez-Galván vía Camil Busquets)

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El HMS «Birmingham» fue otro de los British Town que se ganó justo renombre debido a sus operaciones en el Mediterráneo. En la foto preparándose para amarrar al puerto de La Valletta, Malta (Foto: colección Enric Oliver vía Camil Busquets)

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