| El único monitor propiamente dicho con que contó la
Armada en su historia, fue comprado para atender la defensa de la ría bilbaina durante la
guerra carlista, costando 840.000 pesetas de la época. Durante ocho meses mantuvo la
defensa de la capital vizcaina, junto a los cañoneros Segura, Arlanza y Turia, contra las
tropas carlistas que asediaban la ciudad. Terminada la guerra, fue destinada a Ferrol, al
igual que el Duque de Tetuán, corriendo la misma suerte que su compañera. En 1898, con
motivo de guerra hispano-norteamericana, fue rearmado y destinado a la defensa de la ría
de Vigo.
A principios del siglo XX fue dado de baja y vendido por 30.000 pesetas. Pero su vida
no acabó ahí: conprada por unos particulares de A Cabana (Ferrol), fue transformado en
vapor de carga con el nombre de Anita, siendo vendido después a John Holt & Co. Ltd.
por 2.500 libras esterlinas. |