Menú principal


Revista Naval (RevNav)

ISSN 1885-3331

Sábado, 19 de agosto de 2017

Siga a @RevistaNaval en Twitter Seguir en Twitter

Irak - Operación «Material Escolar»

Antes que la memoria nos traicione y nos olvidemos de Irak, ahora que ya no tenemos allí soldados, narraré en breves líneas y para que quede constancia, esta pequeña historia de solidaridad de mucha gente y que la Armada ayudó a llevar a cabo.

20/06/2004 · Por J.P.G. (lapenu) La idea surgió en el mes de abril de 2003, cuando el Buque Anfibio de la Armada Española L-51 «Galicia» llegaba al puerto de Um Qasr en la operación «Sierra Juliet» de ayuda humanitaria a Irak.

Casi a diario era la correspondencia que mantenía desde Cartagena, con mi hermano, allí embarcado, por medio del correo electrónico y alguna que otra llamada de teléfono, no siendo las noticias todo lo agradables que uno hubiese querido.

Llegaron a un país en guerra bloqueado durante doce años en el que no funcionaba casi nada.

Al día siguiente de su llegada comenzaron a repartir la ayuda que llevaban, consistente en comida y agua. Por otra parte, los médicos se organizaban para poder atender a la población ya que era asunto prioritario en aquellos momentos.

Pero si alguien lo estaba pasando mal eran los niños, que estoy seguro que, sin entender lo que estaba pasando en esos momentos por sus vidas, sufrían como los que más.

Las escuelas estaban como todo por allí, en estado casi ruinoso, por lo que para ayudar a normalizar la situación y que los niños pudieran asistir a sus clases, los ingenieros del E.T. se pusieron manos a la obra para reconstruirlas.

Fue entonces cuando hablando de aquella situación con los amigos, decidimos que desde España no nos podíamos quedar con los brazos cruzados. Que nuestros profesionales de las FF.AA. estaban haciendo todo lo que humanamente podían para ayudar a la población iraquí y que aquí también había trabajo, podíamos echar una mano.

Nos llegaban noticias de Irak, contando lo orgullosos que se sentían los iraquíes con su cultura y que a pesar de la precaria situación que estaban viviendo, trataban por todos los medios de continuar con las clases en los colegios de la manera que podían, aunque fuese con pizarra y tiza, lo que en la mayoría de los casos era lo único de que disponían.

Fue entonces cuando decidimos preparar una campaña de recogida de material escolar y enviarlo a bordo del «Galicia» para que se repartiera en los colegios de la zona donde estaban nuestros soldados en Irak.

Nos pusimos en contacto con colegios, papelerías, empresas, particulares, Ayuntamiento de Cartagena, C.N.O., etc. La respuesta fue impresionante. En menos de un mes recogimos alrededor de tres mil kilos de material. Lápices, bolígrafos, calculadoras, reglas, folios, rotuladores, acuarelas, mochilas, etc. Lo que habíamos pedido, material escolar.

Lo que aquí se ve tan natural, nos contaban que allí era muy valorado. Los niños no tenían de nada. Todo lo que se les mandase sería muy apreciado. La situación nos empezó a desbordar con tanto ofrecimiento No esperábamos tanta respuesta.

Pedimos permiso a la Armada en Cartagena, para aprovechar los camiones de su Parque de Automóviles cuando se desplazasen a Madrid, para llevar todo aquel material. No solo fue así sino que una vez en Madrid, lo depositó en el ACRD (Almacén Central de Recepción y Distribución) que la Armada tiene en Torrejón de Ardoz, a la espera de tener espacio en algún vuelo logístico a la zona de operaciones. Estábamos ya a primeros del mes de junio del 2003.

Teníamos un factor en contra, el tiempo se nos echaba encima y el material ya clasificado y embalado, tres grandes palés, tenía que salir hacia Um Qasr antes de que el «Galicia» partiera de vuelta a España. La orden del regreso le llegó al «Galicia» a finales de junio, antes que nuestro envío que seguía depositado en Torrejón, pudiera salir hacia su destino.

Por otra parte, en Cartagena nos seguía llegando material escolar. Confeccionamos otros dos palés y los enviamos junto con los tres primeros a Madrid siguiendo el mismo procedimiento.

Aproximadamente fueron un total de cinco mil kilos de material los que se recaudaron y que bautizamos, en un principio, «Cartagena con Um Qasr», y luego pasó a llamarse «Cartagena con Irak».

Ante la imposibilidad, por falta de tiempo, de que nuestras tropas destacadas en Um Qasr pudieran recibir el material, se hicieron las gestiones a través del Estado Mayor de la Defensa para que llegase a Base España en Diuaniya y fuese repartido en los colegios de la zona. Además de ayudar a los iraquíes, beneficiaría a nuestros soldados en su relación con la población civil.

En el mes de febrero de 2004 el material llegó a su destino, donde a través de la célula de cooperación CIMIC (cívico militar) pudo repartirse en la zona.

Poco después se ha producido el repliegue de nuestros soldados y ya no queda nadie allí para informarnos de cómo les va a aquellos niños a los que dedicamos nuestro esfuerzo y pusimos tanta ilusión en ayudar.

Los que participamos en aquel proyecto que la Armada nos ayudó a llevar a cabo, nos sentimos satisfechos con saber que la ayuda llegó a sus destinatarios, para nosotros anónimos. Mucha fue la ilusión y el cariño con que se hizo aquel esfuerzo, canalizando y aunando un sentimiento de solidaridad encontrado a todos los niveles en cuanto se exponía el proyecto.

Sirvan estas líneas de agradecimiento a todos los que generosamente colaboraron en dicho proyecto, y a la Armada por su valioso e incondicional apoyo, porque sin su ayuda hubiera sido imposible efectuar dicho envío.

J.P.G. (Lapenu)

Fotografías

Envíe sus comentarios sobre esta información a la Tribuna del lector.

← atrás  ↑ arriba

Haga clic aquí para ver la imagen

Algunos voluntarios durante el proceso de embalado de la ayuda donada por la sociedad cartagenera con destino a las escuelas iraquíes


COPYRIGHT © 2001-2017 Revista Naval   Apartado de Correos 32 15401 Ferrol Galicia (España)   redaccion@revistanaval.com