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Revista Naval (RevNav)

ISSN 1885-3331

Martes, 25 de julio de 2017

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El Gobierno australiano confía a Navantia la renovación de su flota militar

Tras un largo proceso el constructor naval español superó las ofertas de sus contendientes en los dos concursos a los que optaba para el diseño de los nuevos destructores de defensa antiaérea y los buques de asalto anfibio que constituirán el núcleo de la flota de la Marina de Guerra australiana del siglo XXI.

20/06/2007 · Revista Naval Como avanzó ayer Revista Naval, los tres destructores de defensa antieárea AWD (Air Warfare Destroyer) (y opción para, al menos, un buque adicional) serán construidos tomando como modelo a las fragatas españolas de la clase F-100, convenientemente adaptadas a las necesidades de la Marina australiana.

Navantia participará en este proyecto ofreciendo consultoría e ingeniería para el diseño y apoyo a la construcción de los buques, que serán armados localmente por la empresa ASC.

Buques de asalto anfibio

Los dos buques de asalto anfibio también caerán de lado español. Las naves, basadas en el buque de proyección estratégica «Juan Carlos I», actualmente en construcción en el astillero de Ferrol, serán construidas parcialmente en España, encargándose de su ensamblaje final la firma local Tenix, con la que concurría Navantia, frente al consorcio formado por la francesa Armaris y la australiana ADI.

Mejores garantías

El Gobierno australiano hizo pública la decisión en una comparecencia ante los medios presidida por el Primer Ministro australiano, John Howard, que estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Brendan Nelson, y por la plana mayor de las Fuerzas Armadas australianas, entre ellos el Jefe de la Marina, vicealmirante Russ Shalders.

Precisamente Shalders se había postulado durante las últimas semanas como firme defensor del proyecto presentado por la ingeniería estadounidense Gibbs & Cox (G&C), con un buque basado en los destructores de la clase «Arleigh Burke», superiores en capacidades militares a las F-100, pero igualmente más caro y con mayor riesgo técnico en su ejecución.

La solución española

Si bien en el caso de los buques de asalto anfibio la opinión generalizada en el ambiente naval era que los buques ofrecidos por Navantia son netamente superiores al «Mistral» francés, en el caso de los destructores la competición fue mucho más controvertida.

Desde el inicio del proceso, en el que participaba también el astillero alemán Blohm+Voss, hasta la resolución anunciada hoy, Navantia (entonces Izar) ha tenido que sortear las negociaciones, incluyendo una peculiar repesca a instancias del propio ministerio de Defensa australiano, buscando la minimización de riesgos, en un concurso del que -en principio- resultaba vencedor G&C.

Finalmente en el día de ayer se impuso el criterio del Ministerio de Defensa, venciendo las últimas reticencias de su Armada, y se optó por la solución española al superar en todos los aspectos clave la oferta de G&C, ofreciendo un menor coste por buque, lo que deja abierta la posibilidad de construcción de una cuarta unidad; la experiencia de un diseño maduro, probado ampliamente por las marinas de España y Noruega; y la mayor garantía en el cumpliento del plazo de ejecución del programa y entrega de los buques.

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El ministro de Defensa australiano, Brendan Nelson, y el jefe de la Marina oceánica, vicealmirante Shalders, contemplan un modelo de la F-101, buque en el que se inspirarán los futuros destructores del programa SEA 4000 (Foto: Ministerio de Defensa de Australia)

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