Especial

 

Crónica del Festival Naval de Bélgica 2002

Crónica del Festival Naval de BélgicaPor Sergio Echeverría, desde Zeebrugge.

 

Crónica de la segunda jornada:

La mañana del día 13 de julio amaneció igual que la anterior, con nubes y lluvia. Esta vez cambié el medio de locomoción para llegar a Zeebrugge, ya que iba en coche, y además iba con un compañero de viaje, mi padre. Él no es aficionado a los temas navales pero ya que no había estado nunca en ningún Festival de este tipo, tenía curiosidad de ir a uno.

Por supuesto al primer buque que visitamos fue la Extremadura, y después de hacer de nuevo una pequeña visita exterior, primero en la fragata inglesa Kent y después en la Extremadura, nos dirigimos al oficial de guardia en ese momento, un Alférez. Mi padre se presentó y preguntó si era posible hacer una visita un poco más amplia del buque, a lo que respondió el oficial que no había problemas.

Fragatas F-75 Extremadura y F-78 Kent

Él mismo hizo de guía para nosotros y a lo primero que nos llevó fue a la Cámara de oficiales. En esta sala encontramos al oficial habilitado, es decir, al oficial del Cuerpo de Intendencia del buque, que nos agradeció la  visita al buque. A continuación seguimos nuestro periplo viendo algunos camarotes de oficiales, suboficiales y marinería, bajo las atentas explicaciones del alférez sobre las condiciones de vida y trabajo a bordo; posteriormente pasamos por las oficinas del buque donde nos encontramos de nuevo al oficial de Intendencia, que nos mostró como trabajaban en unas oficinas algo "reducidas" (todo ello estaba lleno de carpetas, hojas y libros, no cabía ni una mosca).

Al fin llegamos a la parte más importante de la Extremadura, el CIC (Centro de Información y Combate). En esta sala me quedé impresionado por la cantidad de sistemas de combate y de radar que se controlan en apenas unos pocos metros cuadrados. Qué lástima no haber podido verlo con los equipos en funcionamiento, ya que al estar amarrado solo tenían encendidos algunas consolas y en la sala había sólo dos hombres. Después de explicarnos todos los sistemas de radar y control de armamento pasamos a zonas más profundas, como la Sala de Máquinas. Aquí me di cuenta lo viejo que es el buque, ya que los motores tenían un aspecto muy machacado, pero el oficial ya me había dicho que no me asustara, que era normal que después de tanto tiempo estuvieran con ese aspecto. Según me dijo, siguen trabajando sin problemas a pesar de su aspecto, esto último debido en buena parte a las altas temperaturas que se alcanzan en esta estancia.

Finalmente, recorrimos algunas estancias más, entre ellas una zona de recreo, donde casualmente nos encontramos con varios marineros en sus horas de ocio. Cuando aparecimos todos giraron la cabeza y nos miraron automáticamente con cara de decir: ¿quiénes narices son estos dos tipos?, pero bueno, seguimos nuestro camino sin molestar mucho y volvimos por donde empezamos, en la Cámara de oficiales. Aquí nos esperaba el oficial de Intendencia, que nos despidió amablemente no sin antes intentar invitarnos a un refresco, ofrecimiento que rechazamos a causa de que aun teníamos que visitar el resto de buques del Festival y había poco tiempo. Eso sí, aceptamos encantados algunos recuerdos del buque que nos ofreció como regalo.

En conclusión, la visita a este buque fue realmente muy bonita e interesante, y todos los miembros del buque fueron muy amables y atentos con nosotros ¡Muchas gracias a toda la dotación de la fragata F-75 Extremadura!

San Giusto

Seguimos nuestro viaje y nos dimos cuenta que en el muelle había un nuevo buque: El anfibio italiano L-9894 San Giusto. Este buque, el más grande de todo el festival, era una autentica mole comparada con el resto de unidades presentes, pero desgraciadamente no pude subir a este buque ya que la gran cantidad de gente hacia una misión imposible el poder subir a él. Así que nos fuimos a los más pequeños, con menor gente y más rápidos de ver y entrar.

Volvimos a entrar en las patrulleras marroquí y alemana, y seguidamente nos dirigimos a ver qué había en el lado izquierdo del muelle. El primer buque de la agrupación era el logístico belga A-960 Godetia, el primer buque hecho en los astilleros belgas después de la segunda guerra mundial, en 1965.

Este buque lleva como armamento dos ametralladoras Mi 50 de 12.7 mm. Además es la única unidad que posee pista de aterrizaje para helicópteros en toda la Marina belga.

A-962 Belgica

Posteriormente pasamos al buque oceanográfico A-962 Bélgica, con la peculiaridad de ser también el único que se ocupa de estos avatares en las aguas territoriales belgas. El Bélgica, puesto en servicio en 1984, no posee armamento y tiene una tripulación de 26 personas y 11 científicos.

Después pasamos a ver tres buques que estaban amarrados juntos: El P-41 Orla de la República de Irlanda;  el 265 Heweliusz polaco; y el M-51 Kursis Lituano. El Orla es una patrullera que tiene como principal armamento un cañón automático Oto-Melara de 76 mm y como apunte especial destacar que el buque llevaba como mascota un duende pintado. El Heweliusz es en cambio un navío hidrográfico de origen ruso que puede llevar 55 hombres y que no porta armamento. Finalmente, el Kursis es un ex-cazaminas alemán del tipo Lindau que fue cedido a la Marina lituana por parte de la Marina alemana, procedente de la lista de buques de la antigua RDA sobrantes tras la reunificación. Tiene como arma de defensa un cañón Bofors de 40 mm.

Varios buques de marinas europeas

Detrás de estos se encontraban A-963 Stern belga y el M-611 Vulcain francés. El primero es un guardapescas; el segundo es uno de los 4 buques para buzos desminadores que posee la Marina francesa en Cherburgo, cuenta con una dotación de 26 hombres y 12 submarinistas.

Del lado izquierdo sólo quedaban dos buques más: la pareja de fragatas especializadas en la lucha antisubmarina de la Armada belga, las F-910 Wielingen y F-911 Westdiep, siendo éstas las unidades militares más potentes de la Marina, ocupándose del control y protección del trafico marítimo en el canal de la Mancha. Su armamento es, a grandes trazos, el siguiente:

  • 1 cañón automático Creusot Loire de 100 mm.
  • 1 lanzador óctuple de mísiles Sea Sparrow.
  • 4 mísiles MM38 Exocet.
  • 2 lanzadores para torpedos L5.
  • 1 lanzador séxtuple Bofors de 375 mm.

Estos buques, construidos en Bélgica, se asemejan mucho a sus vecinos franceses, tanto por las formas de casco como por su sistema de combate y radar (un ejemplo bien claro es el cañón de 100 mm). Como apunte final decir que entraron en servicio hace ya más de 24 años, en 1978, y siguen siendo unos buques muy modernos tanto en el aspecto como en su interior y sistemas de combate.

Estas fragatas son el máximo exponente del poder naval belga

Los últimos buques que visitamos al final de la jornada fueron el F-812 Jacob Van Heemskerk holandés y el 210 Smolniy, este último uno de los buques más grandes del festival solo superado por el San Giusto. Me quedé sorprendido del gran poderío del navío de guerra holandés: además de ser bastante moderno posee un armamento y unos sistemas de defensa antiaérea bastante equilibrados. Este es su principal armamento:

  • 1 cañón automático Signaal "Goalkeeper".
  • 2 ametralladoras Oerlikon de 20 mm.
  • 2 ametralladoras automáticas de 20 mm.
  • 8 mísiles Harpoon.
  • 40 mísiles Pomona Mk22.
  • Rhatheon Sea Sparrow Mk29.
  • 4 torpedos de 324 mm Mk36.

Para finalizar nuestro recorrido por el Festival dejamos al buque ruso, pero desgraciadamente el tiempo nos jugó una mala pasada y, al igual que el San Giusto, nos fue imposible visitarlo.

Este navío de instrucción de la antigua Unión Soviética era el buque con mayor dotación de personal de todo el Festival, pudiendo distinguirse debido a su uniforme por todas partes en la base naval. En total, entre cadetes y dotación son un total de 467 hombres. Como armamento este buque posee 4 cañones automáticos de 76 mm y 4 ametralladoras de 30 mm. Actualmente pertenece a la flota del mar Báltico.

El buque escuela ruso estaba abarloado a la fragata holandesa

Como punto final, realizamos un último viaje en remolcador alrededor de la base para completar el relato fotográfico que acompaña estas líneas, en esta ocasión sin lluvia afortunadamente. Y con pena, pero con el objetivo cumplido, regresé a casa, soñando y esperando que el próximo año sea tan bueno como este.

En conclusión, este Festival es uno de los mejores que he visto, y aprovecho para recomendar a nuestras autoridades que tomen ejemplo y empiecen a preparar festivales de este tipo en España, por ejemplo en Rota o en Ferrol, para nuestra propia propaganda y conocimiento de las Fuerzas Armadas españolas, y para dar el gusto a los aficionados españoles a los navíos de combate.

Sergio Echeverría

 

Para más información:
más información Sitio web oficial del Festival

 

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