El L-52 Castilla, de nuevo en la brecha

Mientras su hermano gemelo navega ya hacia el Golfo Pérsico, el buque de asalto anfibio Castilla sufrió durante todo el mes de marzo un inesperado parón en su actividad debido a una avería acaecida en Santander.

Enero de 2003. El buque se averió durante una maniobra mientras permanecía atracado en Santander (Foto: José F. Alcalde)
Enero de 2003. El buque se averió durante una maniobra mientras permanecía atracado en Santander (Foto: José F. Alcalde)
8 de marzo. El Castilla preparándose para abandonar el dique de Izar Fene (Foto: Fernando Rivera).
8 de marzo. El Castilla preparándose para abandonar el dique de Izar Fene (Foto: Fernando Rivera).
31 de marzo. Auxiliado por los remolcadores, el buque abandona por segunda vez el dique número 2 de Izar Fene (Foto: Xoán Porto)
31 de marzo. Auxiliado por los remolcadores, el buque abandona por segunda vez el dique número 2 de Izar Fene (Foto: Xoán Porto)

El Castilla relevó al Galicia en las tareas de Centro de Coordinación de Operaciones Integradas en el Cantábrico (en la lucha contra la marea negra provocada por el petrolero Prestige), en un acto celebrado el 10 de enero en la capital cántabra, desempeñando su labor hasta el día 26 de febrero, fecha en que partió hacia Ferrol para reparar las averías producidas durante una accidentada maniobra en puerto.

El incidente

El incidente que dio lugar a la avería tuvo lugar probablemente durante una operación de desembarco de lanchas, en la que el buque aparentemente quedó asentado sobre el fondo descansando sobre la hélice de babor, mientras permanecía atracado al muelle.

Sea como fuere, la avería no mantuvo inmovilizado al Castilla, que prosiguió sus operaciones -incluida una salida a la mar durante 15 días- hasta finales de febrero. Sobre la entidad de la misma, la prensa especuló en que hubiera afectado a una o varias palas de la hélice, aventurándose incluso que los daños se extendían al eje.

El 26 de febrero el buque partió hacia el puerto de Ferrol, dejando su cometido de coordinación del dispositivo de reconocimiento aéreo y lucha contra la contaminación en el mar, siendo sustituido en el mismo por el remolcador Alonso de Chaves, de la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo (SASEMAR). Un pequeño contingente de Infantería de Marina fue desembarcado para proseguir desde tierra las tareas de limpieza de chapapote en la costa cántabra.

La reparación

El día 27, el Castilla entró en la ría de Ferrol, recalando en los muelles de la Estación Naval de A Graña antes de pasar a la dársena exterior de Izar Ferrol, donde permaneció varios días en espera para entrar en dique.

31 de marzo. El Castilla ha pasado todo el mes de marzo en Ferrol debido a su inesperada avería en Santander. En la imagen, frente a la ferrolana playa de Caranza.
31 de marzo. El Castilla ha pasado todo el mes de marzo en Ferrol debido a su inesperada avería en Santander. En la imagen, frente a la ferrolana playa de Caranza.
31 de marzo. Flanqueado por su escolta de remolcadores y por una patrullera de la Guardia Civil.
31 de marzo. Flanqueado por su escolta de remolcadores y por una patrullera de la Guardia Civil.

Habitualmente los buques de este tipo utilizan el dique número 2 (o de la Reina Victoria Eugenia) de la factoría de ferrolana, pero en esta ocasión estaba ocupado por una de las unidades internacionales que participaron en las tareas de recogida del fuel vertido por el petrolero Prestige a lo largo de la costa española.

El dique número 3 de Izar Ferrol -el de mayor capacidad- estaba igualmente ocupado, en este caso por la unidad off-shore Farwah, construida por Izar Fene (antigua Astano), y que se encontraba en periodo de terminación a flote.

Por lo tanto, y ante este panorama, se optó por conducir el buque al dique número 2 del astillero de Fene, en la otra banda de la ría, cuya división de reparaciones opera conjuntamente con la de Ferrol desde la creación del conglomerado industrial resultante de la unión de Astilleros Españoles y Bazán.

Así, el 5 de marzo, y por vez primera en su historia, el astillero fenés acogía en sus diques a un buque de la Armada española, hecho que fue reflejado en la prensa local. La experiencia de la antigua Astano en buques militares se limitaba, hasta el momento, en la construcción, en los ya lejanos años 50 del pasado siglo, de dos pequeños guardapescas para la Armada.

En apenas tres días se procedió a retirar las piezas dañadas para su posterior reparación, siendo devuelto el buque al agua en la tarde del día 8, acompañado en la maniobra por tres remolcadores civiles y dos del Tren Naval del Arsenal de Ferrol que lo devolvieron a los muelles del astillero departamental.

Durante la última semana de marzo, el Castilla repitió la operación, siendo trasladado al dique de Izar Fene de nuevo, esta vez para recuperar las piezas ya reparadas. En la tarde del lunes, día 31 de marzo, salió de dique definitivamente, auxiliado en esta ocasión por cuatro remolcadores civiles, y siendo escoltado hasta la Estación Naval de A Graña por una patrullera del Guardia Civil que acompañó la operación.

A lo largo de este mes, los hechos acaecidos a nivel internacional y la avería del buque, han trastocado los planes previstos. Entre las actividades postergadas está la prueba de aptitud para el desempeño como Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad de la OTAN en la que iba a ser calificado, y que estaba prevista para este mes de marzo.

Por otra parte, si los acontecimientos en Iraq se prolongan y el Gobierno español mantiene (o decide aumentar) su aportación militar en la operación Sierra Juliet, el Castilla formaría parte del relevo natural de la primera agrupación enviada a la zona, que en principio tiene previsto su regreso para el mes de junio.

 

Texto de Xoán Porto
Fotos de José F. Alcalde, F. Rivera y X. Porto
Publicado el 2 de abril de 2003

Archivo 2001-2003